viernes, 12 de junio de 2009

"DARK DUSK": CAPÍTULO 1



OAKLAND, JULIO DE 1987.

Me desperté sobresaltado y bañado en sudor.
A duras penas conseguí levantar el brazo para mirar la hora. Las 6:15 de la mañana. Me dolía la cabeza, notaba cómo la sangre golpeaba con virulencia a su paso por las arterias de mis sienes. Habría dado mi brazo izquierdo por poder volver a dormir, aunque sabía que me iba a resultar difícil, sobretodo con ese doble bombo instalado en mi cabeza.

Me senté en la cama y sentí el suelo caliente bajo mis pies. Puto verano, esta ola de calor parecía que nunca iba a acabar, no era de extrañar que los incendios en California siguieran activos después de 3 semanas.
Tambaleándome conseguí apoyarme en la pared y llegar hasta el condenado baño del hotel. Encender la luz habría sido una tortura propia de de la prisión de Guantánamo, así que a tientas conseguí levantar la tapa del WC, y mientras oía cómo mi orina chocaba certeramente contra el agua del inodoro comenzaron a llegarme flashes de lo que ocurrió la noche anterior.

Fue uno de nuestros mejores conciertos, conseguimos llenar la pequeña de sala de Oakland. Casi 600 personas se habían dado cita ese caluroso viernes de julio. A la gente comenzaba a sonarles nuestro nombre: DARK DUSK, y el proyecto que comenzó hacía más de 3 años parecía que comenzaba a tomar forma.

Después de mucho sacrificio, discusiones, viajes interminables en autobús, días llegando a trabajar sin apenas haber dormido... a lo mejor, después de todo, nuestra oportunidad había llegado por fin. No éramos muy optimistas, pues no era la primera vez que algún cazatalentos del tres al cuarto nos prometía llegar a lo más alto y luego no volvíamos a saber de él. Pero esta vez parecía diferente, Al McCoist representaba a una discográfica independiente pero con la suficiente solidez como para lanzar nuestra carrera, no en vano había producido los discos debut de algunos de los mejores grupos emergentes de la costa oeste. Esta semana parecía que iba a ser crucial en nuestras vidas.

Acabé de mear y me mojé un poco la cara, el calor era insoportable, casi tanto como mi dolor de cabeza. Aún a tientas abrí la maleta con la esperanza de encontrar algún analgésico que me ayudara a conciliar el sueño. Fue inútil, sólo ropa sucia y algún paquete de tabaco. Joder, era para volverse loco.

Volví a la cama con la esperanza de que el cansancio y el sueño lograran derrotar a los restos de estupefacientes que seguían circulando por mi sistema sanguíneo. En mi mesita de noche todavía había una botella con un culo de bourbon. A lo mejor un trago me ayudaba a dormir. Apuré la botella y sentí como el líquido abrasaba mi garganta reseca. Esa noche lo había dado todo, mi rasgada voz rozó la gloria. Algo más de hora y media a pleno rendimiento, sin dejar nada para después, corriendo el riesgo de al día siguiente no poder articular palabra. No importaba, tenía la sensación de esa era la noche, nuestra noche. El mañana no importaba, el ser o no ser había llegado.



Di un último trago a la botella y me acosté de nuevo. Todo giraba, ¿cuánto había dormido? ¿Dos, tres horas? Parecía como si mi cabeza fuera a explotar esparciendo los restos de mis sesos por toda la habitación. Me giré y sentí el cuerpo desnudo de Cathy. Hacía más de 6 meses que no sabía nada de ella, en realidad no sabía nada de ella, sólo su nombre y ni siquiera estaba seguro que fuera el verdadero. Me llamaba siempre que tocábamos cerca de Okland, le gustaba venir a nuestros conciertos, y a mi me gustaba que estuviera cuando ya habíamos acabado. A veces venía sola, como esa noche, y otras traía alguna amiga a la que no le importaba participar en nuestras fiestas privadas.

La verdad es que no recuerdo haberme despertado nunca a su lado, siempre encontraba su lado de la cama vacío al despertar. Pero esa noche era diferente, tenía muchas cosas en que pensar, no sabía si podría volver a dormirme. Vi pasar varias horas en el reloj, afuera la ciudad ya había amanecido, comenzaba la melodía de cláxones, el ir y venir de la gente por el pasillo de la tercera planta del Jack London Inn. Sabía que ya no podría volver a pegar ojo.

Sonó el teléfono de la habitación. Desperté mientras un martillo golpeaba mi cabeza. Lo cogí al quinto tono, Cathy ya se había marchado.

13 comentarios:

daaxe dijo...

Vaya vaya, bienvenida sea esta nueva aventura literaria a Galatex World!!

Siempre me ha gustado el género negro por el que intuyo se va a mover este relato. Estoy deseando saber como continua, me da que el lacerante dolor de cabeza será el menor de los problemas del cantante de Dark Dusk dentro de poco...

little caesar dijo...

Una nueva vuelta de tuerca al blog, ante la negativa de Alud de presentar sus relatos, que seguro le dan mil vueltas a los nuestros, ja ja ja. A ver cuanto nos dura esto.

El martes, miércoles nueva entrega.

ALUD ROMERA dijo...

Por un momento, pensé que Cathy estaba fiambre y colega no se enteraba hasta que ya oliese y todo. Como en Oakland hace tantisimo calor...

Estoy deseando saber quién está al otro lado del teléfono y que cojones quiere.

¡Hey cantante! ¿por qué no te tomas una aspirina? comprobarás que vá muy bien para el dolor de cabeza, jajaja

ALUD ROMERA dijo...

Hostia puta se acaba de caer el blog, por un momento pensé que se borraba todo... TODO!!!! casi me dá algo...

Parece que al final solo se ha reiniciado el contador de visitas... mal menor...

22454 y volvemos a empezar desde cero...En fin, una lastima.

TROY MCCLURE dijo...

Arreglado el problema técnico XD

letyk dijo...

Uff!! Parece que el día ya empezó mal, de entrada ese horrible dolor de cabeza y luego me imagino que una sorpresita le va a llegar...

Saludos Troy

little caesar dijo...

Hostias daaxe, clasicazo el kids in America.

A pornophonique no los he escuchado en mi vida, pero como sigo sin sonido en el pc no te se decir.

Estefanìa dijo...

mmmm uno de los mejores post que lei desde que los visito...

Living like a rock star...rock n roll baby...


cathy com back?
cathy se ha marchado, al menos te ha dejado contento jaja...y el amigo contento...

besotes!!!

daaxe dijo...

¿Y a que coño esperas para arreglar el sonido del PC, little? ¿Tendremos que llamar a un informático?

Seguro que ahora pones la excusa de que vienes muy cansado del trabajo para ponerte a arreglar nada, pero pornophonique te va a molar, estás avisado.

TROY MCCLURE dijo...

¿cómo le iran las cosas a Little? estoy deseando que llegue de trabajar para contarnos su infierno personal

La canción de pornophonique es un temazo.

ALUD ROMERA dijo...

alguien debería colgarle a Little la canción del "currante", esa que suena como la de "soy minero"... Seguro que le animará, jejeje

little caesar dijo...

Estoy vivo, pero estoy roto, ha sido como trabajar por primera vez en la vida, un horror.

De lo del pc sólo diré que Riscotix vino a arreglérmelo, ejem...y sigo sin sonido, claro.

mada dijo...

buena entrada, si señor!!!

me a gustado mucho, ansio las entregas proximas y le auguro una mejor acogida que a la trilogia milenium, que ya es decir!