sábado, 14 de julio de 2018

MONSTER CHEF: CHÉ QUÉ BÓ (PATERNA)

Queridos lectores del mejor blog de la puta historia, en estos momentos de tiempos convulsos, terremotos políticos, populismos y escándalos sexuales, no veo mejor momento para que GALATEX WORLD ponga sus granito de arena, para hacer de este mundo un lugar más agradable si cabe.
Como bien sabéis, actualmente se debate en los fueros internos de los partidos de pseudoizquierda, plantear la legalización de la eutanasia en nuestro país. Así pues, nosotros hemos puesto en marcha una propuesta de lo que consideramos que puede ser una buena opción para llevar a cabo este proceso.
Nada de  muertes dulces como el onanismo con una soga al cuello o la administración de pentotal sódico. GALATEX WORLD os recomienda encarecidamente cenar en un bar del pueblo que vio nacer al mítico Chanquete, y quien sabe si la causa de su muerte fue sufrir un menú degustación en el Bar Ché Qué Bó, el cual tuve el placer de visitar una noche de julio.
El camarero es un tipo muy agradable, de esos que no tiene ningún tipo de reparo en interrumpir una conversación para hacer un chascarrillo. De esos que dan ganas de abofetear sus prominentes mofletes con la mano abierta solo para comprobar cuánto tiempo tarda en parar de moverse esa doble papada.
Después de elegir 3 tapas, Mofletitos te recomienda encarecidamente los platos fuera de carta, todo nombres rimbombantes, delicatteses esdrújulas, a las que resulta difícil esquivar, al fin y al cabo piensas "este tío no está así de comer paja, de crossfit no, pero de papeo este controla".
La primera tapa que nos trajo el hermano gordo de Chicote fue una empanadilla criolla aderezada con unas cáscaras de zanahoria que hicieron las delicias de mi perro. Calientes por fuera y frías por dentro. Del congelador a la freidora, y de ahí a convertirse de nuevo en mierda.

                                                  CALIENTE POR FUERA Y FRÍO POR DENTRO ¿QUÉ ES?

Después fuimos deleitados con un pulpo a la gallega, servido en una base de patatas fritas. He de decir que fue todo un detalle cortar el pulpo como si de jamón serrano se tratase, no vaya a ser que al trocearlo con tijeras se caiga al plato un trozo demasiado grande y el cliente se atragante. Esa es una ejecución demasiado rápida, la víctima debe sufrir. Y para ello qué mejor que sobre estas briznas de pulpo volcar un camión cisterna de sal gorda.
Si alguna vez te has preguntado lo que se debe sentir al chupar una duna o comerle el coño a una sirena, tan solo debes pedir este plato aquí.

                                                       PULPO A LA GALLEGA DEL CHÉ QUÉ BÓ

La tercera tapa fue una cazuela de gambas. servido en un lecho de champiñones coronado con un huevo poché, o lo que es lo mismo, unos langostinos congelados sin pelar con unos champiñones de lata (sin escurrir para no quitarles la esencia Ché Qué Bó) con un huevo frito encima. Visto lo visto, me habría conformado con que explotar la yema del huevo frito con un poco de pan y rebañar el plato para quitarme el gusto a trago de agua de mar que todavía inundaba mi boca. Lástima que el huevo estaba tan hecho que la yema tenía una textura de sugus de piña, pero sin el delicioso sabor del sugus.
Haciendo gala de su amabilidad, el camarero nos pidió permiso para darle un poco de pan duro para el perro. Lo extraño es que fue a buscarlo a la cocina, cuando tan solo tenía que volcarlo directamente de la cesta que teníamos en nuestra mesa.

                                                ¿TU PERRO EN JULIO ES UN PERRITO CALIENTE?

Como nos quedamos con bastante hambre y aún nos quedaba un halo de vida, nos intentamos resarcir con una apuesta segura: unos saquitos de morcilla y ajos tiernos. Veinte minutos después pudimos degustar otro éxito de Findus. Pedimos la cuenta porque somos gilipollas por no irnos corriendo,  pero no tanto como para pedir postres. Un cuarto de hora después fui yo mismo a buscarla (a lo mejor también la habían metido en la freidora), así que sólo por 40 euros puedes padecer esta experiencia gastronómica. No me parece caro, teniendo en cuenta que bebimos bastantes cervezas y que una sadomasoquista te golpee con un látigo de 7 puntas es bastante más costoso y el suplicio no es de la misma magnitud ni de lejos.
Un dato positivo: no nos cobraron el pan del perro.

viernes, 23 de marzo de 2018

BANDERAS AJADAS

Este extraño país en el que habito, puede presumir de ser el segundo más montañoso de Europa sin contar con ningún pico de reseñable altura. Extrañas sus gentes, que como yo, contamos con un carácter, unas formas de hacer y de actuar que descolocan a cualquier observador ajeno a la tierra que nos ocupa.

Individualistas hasta la médula quizá por herencia teutona, transmitida por los Habsburgo en los doscientos años que rigieron el destino de España. Sin duda, los más brillantes de nuestra historia. También es muy posible que no sea "culpa" de los Habsburgo y esté aplicando otra de nuestras costumbres más arraigadas y que forman parte de la genética Hispánica. Echar la culpa a los demás.

Desde mi punto de vista los Austrias nos hicieron mucho menos daño que los Borbones posteriores, que nos dejaron un legado mucho más pernicioso y que sigue estando latente en nuestra sociedad. Nuestro genuino sentimiento de inferioridad, nuestra percepción de nosotros mismos como incultos y paletos, y esto que digo se puede probar fácilmente al lector. El lector pensará que él no es inculto, ni paleto (individualista), pero si por un segundo piensa en su vecino (ese sí que es un paleto), su cuñado (inculto) o cualquier otro ya sea de su entorno o que aparezca por televisión (inculto y paleto).

Por estos motivos atrás descritos, a veces, y solo a veces, a mí también me sorprenden   nuestras reacciones. En ocasiones somos capaces de actuar unidos para respaldar una causa, no necesariamente buena. Millones de españoles han acudido juntos, movidos por un sentimiento de autodestrucción, a votar al PP. Pero dejemos esto de lado. Uno se acostumbra a cualquier cosa. Estos últimos meses se llevó a cabo una, se dijo que espontánea, especie de comunión patriótica. Todo el mundo se sintió de repente superespañol. Hasta yo. No había más remedio. Se vivió una situación de conmigo o contra mí. España no podía permitirse indecisos. España quería que todos sus hijos dieran una auténtica lección a la díscola Cataluña.

Yo soy español, español, español...


Personalmente no me dejé arrastrar por la locura del momento hasta ese punto, me negué a ir más allá de mi modesto apoyo moral. No así una gran parte de mis vecinos, y de los vecinos de mi pueblo, y de los vecinos de Valencia y, supongo, los vecinos de cualquier rincón de España. De repente nos regalaron generosamente con los colores patrios, ni un balcón sin la bandera de España, ni una ventana sin nuestra enseña, España ondeando al albur del viento, roleando al capricho de Eolo.

Varios meses después se vuelve a demostrar nuestro carácter nacional. Ahí siguen las banderas. ¡Con dos cojones!. Perdido todo lustre, azotadas por crueles ráfagas de aire frío y lluvia, ajadas ya, por las inclemencias, quemadas por el sol. Olvidadas, abandonadas, ignoradas. Cumplida su función ya no importan, no son nada. Triste recordatorio de nuestro trato a la patria. Enarbolada con pasión y pisoteada al instante siguiente, según convenga.

Y cuando se rompa se va al chino y se compra otra



viernes, 6 de marzo de 2015

El Morado

Era noche cerrada cuando la alarma del móvil me sacó de lo más profundo de mi sueño. Se esfumaron como por arte de magia las ninfas que animaban mis oníricas experiencias. Sus suaves caricias se tornaron en una luz parpadeante y sus voces aterciopeladas en una insistente campanilla. Maldiciendo mi suerte me puse en pie, y trastabillando a oscuras por la habitación, gané el cuarto de baño. Encendí la luz y se rebeló ante mi, en su máximo esplendor, el cuerpo que me dio Dios. Me acaricié distraídamente mientras observaba en el espejo la belleza de mi desnudez. Oriné poniendo todos mis aletargados sentidos en hacer puntería y una vez más me prometí, en vista del resultado, hacerlo sentado la próxima vez.



Me lavé la cara con abundante agua y más despejado, me volví a mirar en el espejo, y mientras me deleitaba con el buen trabajo que estaba haciendo la naturaleza al convertir el rostro de un muchacho en el de un atractivo hombre maduro, reparé en un moratón que ensombrecía mi musculado bíceps.




Lancé la mente atrás intentando alcanzar el momento en que sucedió semejante accidente, pero mi memoria me jugó una mala pasada y el suceso quedó oculto tras la bruma insondable del olvido. Sin embargo, había algo que podía recordar, que no más de dos meses atrás ya había sufrido otra misteriosa aparición en el mismo lugar y forma.


Evidentemente este misterio no sería tal de no haber ahondado, últimamente, en la sana costumbre del beber. Puesto que, como todo el mundo sabe, igual que sucede con el deporte, que es sano practicarlo, pero en exceso, véase el deporte de élite, es perjudicial para la salud. Lo mismo sucede con la ingesta de alcohol, que siendo moderada, agudiza el ingenio, favorece las relaciones e insufla vigor, pero en exceso daña el organismo en múltiples formas y ni tan siquiera te deja el consuelo de conseguir una medalla. En esas andaba yo, tratando de convertirme en bebedor de élite a sabiendas de la nula recompensa y por un motivo , que sinceramente ignoro, cuando apareció el morado.

Terminé de asearme, me vestí y acudí al trabajo, pero mi cabeza no paraba de darle vueltas al banal suceso. ¿Por qué semejante cardenal adornaba mi cuerpo?¿Qué relación tenía con la ocasión anterior?
Cavilando saqué la conclusión de que en el momento de recibir la imprimación del morado debía andar borracho, y como esto no suele suceder fuera de las horas de trabajo en otro lugar si no en la comparsa, evidentemente, sucedió o en el trabajo, o en la comparsa.

A lo largo de la mañana, mientras mordía distraídamente mis uñas, apareció Vitoriano. El hijo menor del mecánico vecino. Una mala bestia de 1'80 de estatura, con tan oronda figura que rivalizaría con la de un oso pardo. Brazos grandes como pata de elefante y en definitiva, el porte duro y robusto de un tocón de secuoya gigante.


 Sus inquietantes ojos, pequeños y negros, cargados de una inteligencia primitiva como la del hurón, sus dientes desportillados como los de una sierra vieja y un mechón de pelo duro y ensortijado, con la apariencia del vello púbico, que como una isla, se dejaba ver en  un lugar en el que debería estar la calva, todo esto unido, le daban una apariencia tan extraña como las nieves en el kilimanjaro, extraña, pero ahí está.

Con un gruñido semejante al de los cachalotes en celo, llamó mi atención en la distancia. Con el paso firme y decidido de los que se saben dueños del mundo, tal cual, los rinocerontes en la sabana, se dirigió directamente al lugar que yo ocupaba. Al alcanzar mi posición me gritó, mi propio nombre, al oído, para deleite del señor GAES, que de haberlo visto se habría frotado las manos pensando en futuros beneficios.

A modo de saludo lanzó su poderoso brazo derecho hacía atrás `para tomar impulso y después, con la inercia acumulada lo dirigió directamente a mi hombro izquierdo. Con la habilidad adquirida en multitud de ocasiones anteriores, separé los pies, incliné levemente mi cuerpo al encuentro del "martillo de Thor" y dibujé en mi rostro una expresión de "ni me importa, ni me duele" que habría hecho enloquecer de envidia al mismísimo Keanu Reeves.

Lo vi claro, ¡Este ha sido!, me dije...

viernes, 14 de noviembre de 2014

¡Quedate con esto! #09: Filth, el sucio

Si hay un libro que ha hecho que los componentes de Galatex World quedaramos unidos mentalmente en gloriosa hermandad eterna, ese no es otro que Escoria, de Irvine Welsh, creador de otras obras menos relevantes para nosotros, y por lo tanto para el mundo, como Trainspotting.

Si hay algo que jamás imaginamos ninguno de nosotros, es que acabaríamos viendo una película basada en esta obra, y menos una que promete ser tan fiel al manuscrito original como se puede intuir en este trailer.

Aunque he de reconocer que siempre me lo imaginé con la cara del calvo de "The Shield" 

Por cierto, como curiosidad cultureta apuntar que Escoria se escribió en el mismo año en que Santiago Segura estrenaba su Torrente, personaje cuya personalidad no puede dejar de compararse con la del protagonista de Escoria, Bruce Robertson, salvando las distancias. Lo curioso es que dos años antes Segura había doblado a Welsh en el pequeño papel que este último se reservó en Trainspotting.

¿Conspiración? Ahí lo dejo.

sábado, 27 de septiembre de 2014

SEPTIEMBRE LOCO

En ciudad como Valencia no hay muchas oportunidades de disfrutar de grupos de rock de primera fila. El ocio se enfoca a otros menesteres y grandes eventos de mierda que me niego a volver a nombrar y que sólo sirven para que políticos corruptos y mequetrefes vividores hagan aumentar sus cuentas bancarias y para que los ciudadanos de a pie estén cada día más cerca de dormir en cajeros de entidades rescatadas con sus impuestos y recortes sufridos. Todo de lo más lógico.
Pero no os preocupés porque no vengo a hablar de eso, al fin y al cabo he oído que va a venir un chino que va a hacer que 50.000 gilipollas se vayan contentos a casa todos los domingos, y con eso se arreglarán todos nuestros problemas. Eso sí, si hay que salir a la calle a protestar para que Bankia le venda el equipo al chino. Hay que ir a muerte y partirle la cara a quien haga falta.
De lo de quejarnos porque ese banco le embarga la casa a nuestro vecino porque lleva 2 años sin cobrar el paro y no puede ni pagar los libros de texto a sus hijos, ya si tal, otro día, pero lo primero es que fichen a ese tío que se ve que mete muchos goles y que desde pequeño soñaba con vestir esa camiseta que ha prometido defender hasta sudar sangre.

COMO DIRÍA WILLIAM WALLACE: 
"PODRÁN QUITARNOS EL PAN, PERO JAMÁS NOS PODRÁN ROBAR EL FURGOOOOOOL"

Pero hoy el tema que nos ocupa es el gran mes de septiebre que nos ha brindado la sala EL LOCO CLUB de Valencia. En menos de dos semanas hemos tenido la oportunidad de disfrutar en este recinto de dos grupos que han hecho que nuestra ciudad, muchas veces ninguneada por los grupos internacionales, haya saboreado rock de alto nivel.

IMPERIAL STATE ELECTRIC

Little Caesar ya nos recomendó su  álbum debut allá por el 2010, y cuatro años más tarde y con dos discos de estudio  más a sus espaldas (Pop War y Reptile Brain) la banda liderada por Nicke Andersson nos deleitó con casi dos horas ininterrumpidas de Rock ´n´Roll de la escuela escandinava pero con una contundencia ecléctica que destila glam, garage e influencias sesenteras... Como diría Little Caesar: "Yo con ver un grupo que me ofrece guitarras al aire y patadas voladoras ya soy feliz".
Imperial State Electric hizo un repaso a su breve discografía sin olvidarse ninguno de los grandes temas:
Uh huh, Deja Vu, Redemption´s Gone, Can´t seem to shake it off my mind... Y regalándonos algunas sorpresas como las covers de Black Diamond (Kiss), Johnny B. Goode (Chuck Berry), Sonic Reducer (Dead Boys) y Heebie Jeebies (Little Richard).

 NICKE ANDERSSON Y DOLPH DE BORST DÁNDOLO TODO

Especial mención merece la actuación de Dolph de Borst, el carismático bajista neo zelandés que por momentos eclipsa al bueno de Nicke, animando al público en cada canción e incluso interpretando el tema que da el nombre al último trabajo de la banda, el ya nombrado Reptile Brain.
Para comprobarlo solo tenéis que disfrutar de este vídeo...




 Fue una gran noche tanto para el público como para el grupo ya que ambos disfrutaron de  la buena química que inundó esa noche El Loco Club.
Pero lo mejor estaba por llegar para Dolph...

DOLPH DE BORST VE CUMPLIDO SU SUEÑO DE CONOCER A TROY MCCLURE

SUPERSUCKERS

Once conciertos seguidos en España, y Valencia era el que hacía nueve. Este maratoniano tour por nuestras tierras nos dejaba muchos interrogantes sobre el estado de forma en el que nos encontraríamos a la banda de Arizona. Pero estas dudas se disiparon en el primer minuto. Un rock puro y contundente que nos recuerda por momentos al mejor Motörhead (no en vano a su líder sólo le falta implantarse un par de verrugas en la cara, porque el sombrero, el instrumento y la voz ya se las ha cogido prestados a Lemmy), y sobre todo actitud, mucha actitud. 
Al igual que Imperial State Electric, tocaron más de una veintena de temas casi del tirón, con alguna gracieta sobre drogas, y otras mierdas que no me entero gracias a mi nivel de inglés que solo supera al de personas con  evidente retraso mental como Ana Botella.

 MÁS GUITARRAS AL AIRE PARA EL DELEITE DE LITTLE CAESAR

La base de su setlist fue su último trabajo Get the hell, y la canción que da nombre al disco fue la que inició el concierto. Sorpresa en Las Gaunas.
Echamos de menos algún tema country pero en conjunto fue un buen concierto en el que los asistentes (3/4 de sala) pudimos disfrutar temazos como Bad bad bad, Rock-n-roll records, Born with a tail o la versión de Cowboy song de Thin Lizzy.



EN EL CAMERINO CON EDDIE SPAGHETTI (LITTLE ESTABA EN EL BAÑO Y SE LO PERDIÓ)

GRACIAS POR LA CAMISETA, OS DEDICARÉ UN ARTÍCULO EN GALATEX WORLD!!

miércoles, 2 de julio de 2014

DARK DUSK: CAPITULO 30

HEROE ROJO

Kevin Miller nació para ser parte de Dark Dusk. Era su misión, pero no su destino.

Andrei Skliansky nació en la Ciudad Heroica de Sebastopol, y aunque su padre era solo un ferretero, la de su madre era una familia fuertemente arraigada a la cúpula del partido, así que su infancia fue indiscutiblemente feliz. Educado en las bondades del comunismo y rodeado de los beneficios que este otorgaba a sus próceres, las convicciones revolucionarias del joven Andrei le impulsaron a esforzarse al máximo en sus estudios con la esperanza de ingresar en la KGB, cosa que consiguió a pesar de que su rendimiento no estaba a la altura de sus ideales, gracias a la secreta influencia de su tío.


Una vez reclutado, sin embargo, sus superiores se esforzaron en pulir sus defectos y sacar partido a sus virtudes, y en menos tiempo del esperado Andrei ya dominaba la lengua y la cultura del enemigo, conservando intacta su lealtad a la causa soviética, aunque en los aspectos más técnicos y la formación marcial necesaria para un agente de campo nunca llegó a destacar.

En enero de 1987 recibió la orden de acudir ante el alto mando, y se le asignó un destino de agente encubierto en la costa oeste norteamericana, con base en la ciudad de Oakland, California, con incorporación inmediata. Andrei pasó los días siguientes ilusionado ante la perspectiva de ejercer de catalizador para soliviantar a la clase obrera afroamericana que poblaba aquella ciudad, gente sin duda oprimida por el capitalismo que estaría esperando una chispa para empezar una revolución. Soñaba con resucitar el movimiento de las "Panteras negras" que hacía solo un par de décadas había puesto en jaque al gobierno americano, y que este solo había podido reprimir con sucios actos del FBI sobre sus propios ciudadanos.


Las ordenes concretas las recibió el mismo día que dejó la Unión Sovietica. Su nuevo nombre sería Kevin Miller, y debía contactar con un tal James Cougar, que le asignaría un objetivo al que tendría que vigilar sin despertar sospechas. Para ello se valdría de una tapadera como músico, sacando así provecho de las clases de violín que su madre se empeño que tomara en su adolescencia. Aunque no era exactamente lo que había deseado, Andrei estaba contento y excitado por poder servir por fin a la Madre Patria.

Su ilusión pronto se vio truncada por la realidad. Si bien siempre había imaginado Estados Unidos como un lugar sucio y decadente, lo que se encontró superaba con mucho sus temores, y la gente con la que tenía que tratar despertaban en él temor y asco a partes iguales, empezando por el propio Cougar, un hombre malvado y repugnante al que no podía ni mirar a los ojos sin que le invadieran las ganas de sollozar, y acabando por los libertinos miembros del grupo de rock en el que le obligaron a infiltrarse, que además de no tener ni idea de música eran claramente hostiles hacía él.

A pesar de sus esfuerzos, jamás fue aceptado por sus compañeros, que no entendieron la incorporación de este nuevo bajista que les impuso McCoist.

Duck y Mike aparentaban ser amistosos, pero estaba claro que se sentían menospreciados, ya que hasta entonces eran ellos los que se turnaban para tocar el bajo y la guitarra y no consideraban que esto supusiera ningún problema, pese al desastroso resultado según la opinión de Kevin.

Por otra parte, Julián, el batería, siempre desconfió de él, aunque creía que nunca le había dado motivos. Pronto observó que no se trataba de algo personal en su contra, sino más bien un hábito siempre que se encontraba con cualquier cambio que no hubiera propiciado él mismo. Curiosamente uno de los mayores éxitos de Kevin ante sus superiores fue conseguir que J.D. se uniera a la banda, aunque realmente por lo que a él respectaba había sido todo fruto de la casualidad, ya que por entonces McCoist aún no había mediado para introducirlo en el grupo, así que se limitaba a seguirlos en sus actuaciones como un fan más y reportar todo lo que veía. Nunca le dijo a Cougar que Marcus se había marchado sin más, ya que este dedujo que Kevin lo había matado antes de poder explicarle nada, y dado que parecía muy satisfecho no quiso contradecirle.

El caso de Barry era distinto; era evidente que lo que le molestaba es que McCoist pusiera a un tipo guapo y con aire misterioso que le pudiera hacer competencia en las preferencias de las jovencitas que acudían a los conciertos. Una cosa es compartirlas con sus colegas y otra muy distinta que estos le dejaran las sobras a él, parecía pensar, aunque la realidad es que Kevin era más bien tímido y pasaba tan desapercibido en el escenario como fuera de él.

Esta mañana Ignatius, su único amigo en este país, le había convocado con urgencia a una reunión con su jefe. Así que aquí estaba, esperando en la puerta del despacho de James A. Cougar a que este se dignara a recibirle. Temía la reacción de ese monstruo impredecible y corrupto ante los últimos acontecimientos y como de costumbre se preguntaba porqué diantres la KGB habría captado a alguien tan evidentemente poco de fiar y encima lo había designado como su superior y enlace con la delegación.

Por un lado, se había cumplido su último objetivo, la muerte de McCoist, aunque siendo francos esta vez tampoco tuvo nada que ver... siempre ignorado por todos y justo el día que tenía algo importante que hacer aquella impresionante rubia se pegó a él con ganas de marcha y cuando por fin pudo escabullirse e ir a buscarlo McCoist ya no estaba en su despacho. Por otro lado, estaba lo de la posterior desaparición del resto de componentes de Dark Dusk tras el tiroteo en el Stork, al que llegó tarde por culpa de un taxista sinvergüenza que insistió en llevarle por la ruta turística sin parar de parlotear a pesar de sus quejas.


Decidió que dejaría que fuera Cougar quien hablara, como siempre, y esperaría que las cosas se enderezaran de nuevo por si solas. Con un poco de suerte incluso la delegación se vería impulsada a cambiarle de destino, dadas las circunstancias. Al fin y al cabo un agente de alto rango había sido asesinado brutalmente esa madrugada y podría haber comprometido la situación del resto de infiltrados. Quizá ahora le enviaran a una nueva ciudad, algo como Nueva York, o Boston. Y necesitaría una nueva vida, un nuevo trabajo, puede que le pusieran incluso una camarada como esposa.

Y claro, también un nuevo nombre. Al fin y al cabo Kevin Miller nació para ser parte de Dark Dusk, y ahora que había cumplido su misión, su destino era desaparecer.

jueves, 19 de junio de 2014

ORGULLO Y SATISFACCIÓN

Y siguiendo con el tema del momento (lo de la monarquía, no el ridículo de la selección), os paso un enlace a la web conmemorativa que de tan magno momento han hecho los dibujantes y guionistas que salieron espantados de "El Jueves" tras la bajada de pantalones de la revista a causa de las presiones para que retiraran esta portada:

 Por si no la habíais visto. 

En fin, al turrón. La web se llama "Orgullo y Satisfacción", y allí aprovechan para despedir al "Campechano", recibir al "Preparao", y de paso vendernos un cómic de 82 paginacas "de mucho reír" por 1.5€, que mucho no es, creo yo.

Os dejo unas viñetas para ver si os pica el gusanillo y pasáis por caja, aunque sea comprando uno entre varios o lo que sea, que seguro que vale la pena el esfuerzo. Salud, y ¡viva España!


Y no, yo no me llevo nada por hacer esta publicidad descarada a un grupito de capitalistas sin escrúpulos. Más quisiera, joder.